11/21/2010

Cumple tus promesas (Cap 5)

No me creo que esto esté pasando…

Las chicas estaban durmiendo conmigo en mi casa y los chicos dormían en la de Derek, ambas casas estaban considerablemente sucias, pero bueno, nada irreversible.
Yo me pasé toda la noche en vela, no pude dormirme. Y cuando vi las primeras luces asomar ligeramente me fui a la playa tal y como estaba con el pijama.
Me senté en la arena y miré fijamente al amanecer.
-Hola-dijo Derek sentándose a mi lado.
-Hola Psicópata-le dije yo.
Él en respuesta sonrió y dijo:
-¿Has dormido algo?-.
-No, como tú-.
-Cómo…-.
-Nunca duermes…-le interrumpí a modo de explicación a la pregunta que no le había dejado formular.
-Lo echaba de menos-dijo cerrando los ojos, yo le miré entre mi pelo-. Deseaba volver ver amanecer en la playa junto a ti-.
Con estas palabras enrojecí ligeramente, pero lo disimule.
-¿Nos bañamos? Como en los viejos tiempos-le propuse.
-Como en los viejos tiempos- aceptó él, se puso de pie y se quitó la camiseta y tras esto me tendió la mano, yo la cogí y me levanté, tras lo cual me quité la camiseta. Él echo a correr y por el camino dejó tras de si los pantalones, sonreí y le seguí.
Llevábamos un  buen rato bañándonos entre salpicaduras, aguadillas cuando él me cogió en sus brazos.
-Como en los viejos tiempos-dije yo.
-Como en los viejos tiempos-y entonces me besó, suavemente al principió, luego con fuerza.
Un millón de pensamientos acudieron a mi cabeza pero simplemente me deje llevar por el momento…

El sol entraba por la ventana abierta y me acariciaba la espalda. En respuesta al sol que entraba en la habitación me abracé más fuertemente a Derek, él en respuesta a esto me besó en la frente.
-No quiero que te vayas-le dije.
-¿A dónde quieres que me vaya?-. 
-Te tendrás que ir a tu casa, digo yo-.
-Sí tendría-admitió él.
-No lo harás-le dije mirándole a la cara.
-Lo haría, pero te echaría de menos-dijo besándome, me arrastró encima suya y me besó con más fuerza. Me abracé a él todo lo que pude, sin separar mis labios de los suyos. Él fue bajando sus manos y me quitó la camiseta del pijama. Mis manos recorrieron su torso desnudo…


Salimos del agua y nos tumbamos en la arena, el sol ya había salido pero su luz aun era muy débil. Derek giró su cara hacia mí y se me quedó mirando:
-Pareces muy culpable-dijo sin dejar de mirarme, como quien comenta el tiempo que hace.
-Me he liado con el novio de mi mejor amigas, ¿qué esperabas?-.
-La deje… Este viaje te apuesto a que tenía la intención de que volviera con ella, pero sabía que no vendría…si no venías tú-miró un momento a la arena y dijo-. Gran error-dicho esto se tumbó encima de mí y me besó-. ¿Cómo me iba a resistir a ti?-.
-Derek…-.
Él me volvió a besar con más fuerza.
-Te echaba de menos-me susurro en el oído.
Yo le besé el cuello, la boca, la cara… Necesitaba acercarme más a él, todo lo que pudiera.
-Te quiero-le dije mirándole por un momento fijamente a los ojos.
-Yo no te quiero…-dijo él, me besó con infinito amor y dijo contra mis labio- yo te amo y sigo completamente enamorado d eti-.


Volví a la casa antes de  que las demás se despertaran, corría  mi habitación, cerré la puerta y saque de debajo de la cama una caja de cartón, del interior de esta saque mi antiguo diario y leí:
“Querido diario, esta noche la he pasado con Derek y… Cada vez me gusta más, fue lo más fuerte y puro que sentí nunca, la forma en que me miraba, me besaba, me tocaba… Con respeto, cariño y pasión, me volvía frenética. Necesitaba más y más de él, no quería que acabara, pero claro, las noches románticas se acaban con la salida del sol, con el amanecer… Es irónico que ese sea nuestro momento del día, el momento del día en el que le vi por primera vez, nunca podré olvidarle, nunca podré dejar de amarle…”
     Sonreí y lo volví a guardas, entre en el baño y abrí el grifo de la bañera, me quite la ropa ya mojada por la mía interior después del baño  en el mar, abrí el armarito y saque sales de baño y burbujas para baño, luego puse música clásica. Cuando la bañera hubo estado llena me metí en el agua caliente rebosante de burbujas y aroma a fresa.
Me pase media hora relajándome en la bañera hasta que Ari entró enfadadísima.
-¡Te he visto! ¡Con Derek! ¡¿Cómo pudiste?! ¡Sabes que me gustaba mucho!-.
-¡¡ESE ES EL PROBLEMA!!-grité, ella se quedo callada y yo hable en un tono más normal, pero no menos cortante-. Yo sabía lo que tú sentías, pero en ningún momento me preguntaste que es lo que sentía yo, porque a ti te gusta mucho, yo le sigo amando, nunca le olvide y nunca lo hare, por mucho daño que me haya hecho en este tiempo, él es el amor de mi vida, y nada que tu sientas jamás será tan intenso como lo que yo siento por él, porque es más que un chico con el que pasar el rato. Para mí él es mi mejor amigo, mi compañero…para mí lo es todo -.
Ari aun más enfadada se fue del baño.
Me quedé un rato más en la mañera y luego salí y me puse un bikini, y por encima un vestido blanco con unas sandalias planas, cogí unas gafas de sol que aun estaban en los estantes y salí de mi habitación, en el recibidor como cualquier otro día estaba Derek, apoyado contra el pasamanos de la escalera, a diferencia de otros días las chicas le miraban desde arriba, Ari enfadadísima, Lena sonriente. Pasándolas de largo bajé las escaleras.
-Hola Psicópata-le salude poniéndome las gafas.
-Hola… Bonitas gafas, son mías-.
-No, ya no-le contesté.
-Vamos anda, Mark nos espera-.
-Esperad, ¿No salías con Mark?-preguntó Ari desde el segundo piso.
-Em.… Mark, es gay-dijo Derek, pasó un brazo por mi cintura y salimos de mi casa.
Fuimos agarrados hasta la plaza, donde sentado en el cenador del medio estaba Mark esperándonos.
-Sabéis, hay una fiesta benéfica en el instituto, ¿vamos?-.
-Claro-contesté sentándome a su lado.
-¿Der? -.
-Sí, recordaremos viejos tiempos-dijo él sentándose a mi lado y luego pasando su brazo por mis hombros acercándome a él.
-Oh, madre mía, volvéis a estar juntos, joba que notición, ya sabía yo que no tardaríais a volver a estar juntos los dos… Y dicen que este será un baile como el de nuestro primer año-.
-No, vamos, ese baile no-.
-¡¡SÍIIII!!!!-gritamos Mark y yo.


A los ocho, todos estábamos vestidos de fiesta, y con un vestido viejo rescatado del baúl de mi habitación, Ari y Lena con vestidos nuevos…los chicos, con camisa y corbata… Mark llevaba una corbata negra, una camisa blanca y un chaleco negro también con unos pantalones negros, iba muy guapo. Derek iba con una camisa blanca medio abrochada y sin corbata con una americana negra igual que el pantalón.
-Te queda bien el blanco-dijo Derek bajando del coche, me sorprendí al ver que era uno viejo de su padre, un deportivo rojo.
-Bonito coche, me suena de algo-.
-No me digas, ¿no te acuerdas? De noche, en el mirador… tú, yo…-me miró fijamente.
-Claro que me acuerdo-le dije yo.
-Ya decía yo-se acercó a mí y me besó.
-Esto me trae recuerdos-dijo Mark, que había venido con Derek.
-Y a mi-dije yo.
-Vamos vestidos igual-apuntó Derek.
-Sí-dije yo.

Entramos al gimnasio del instituto, la entrada era libre, y vimos a muchos viejos compañero.
-¿Aurora?-preguntó una joven de pelo oscuro.
-¡JENNIFER!!-dije yo abrazándola.
-Madre mía, estas genial-.
-Lo mismo digo, ¿dime que es de tu vida?-.
-Nada, estudiando en la Universidad filosofía, y nada, ahora salgo con Aston-.
-¿Aston? Ese que se enrolló con Laurent y Mary en el baile de nuestro último año y luego quiso salir contigo, otra vez-.
-Sí, ha madurado-.
-¿Segura?-.
-No-dijo ella rompiendo a reír.
-Ya decía yo-dije yo entre carcajadas.
-¿Y tú? ¿Qué, estudiando bellas artes supongo?-.
-Supones bien, nada con la universidad el trabajo y Derek-.
-Oh, ¿no me digas que seguís juntos? Eso es fabuloso hacéis la pareja estupenda, ¡¿me oyes Derek?!-.
-Claro que te oigo Jenny, ¡como para no oírte!-los dos se abrazaron.
-Oíd, ¿Mark?-.
-Por ahí anda-. Nada mas Derek dijo esto Jennifer  fue alzada en el aire por unos brazos.
-¡Mi niña!-se oyó gritar a Mark.
-¡MI AMOR!-dijo Jenny aun más alto.
-Venga Auri, vamos a bailar-dijo Derek cogiéndome la mano.
-Nos vemos luego-dije yo despidiéndome y Derek y yo nos metimos en la pista de baile entre los bailarines y comenzamos a bailar.
Sin lugar a dudas ese baile era como el e nuestro primer año, el mismo decorado, las mismas personas la misma comida y exceptuando alguna canción, la misma música.
Incluso la misma actuación, porque a mitad del baile Jenny y otra chica que había ido conmigo a historia durante dos cursos vinieron a buscar a Derek.
-Venga, vamos-dijo Jenny.
-No, me niego-dijo Derek.
-Venga, ¡por favor!-dijo Lauren.
Derek me miro y yo le sonreí.
-Como primer año-le dije acercándome a él y dándole un beso.
Derek subió al escenario cogió una guitarra y comenzó a tocar… según las notas empezaron a sonar la reconocí, esa canción estaba dedicada a mí y compuesta pensando en mi… La guitarra de Derek y su voz inundaron todo el gimnasio.
-No sabía que cantase y nunca había oído esa canción-oí decir a Ari.
Jenny, Lauren, Mark, yo y cien personas mas coreábamos las voz de Derek. Mark subió y se sentó en la batería que había en el escenario y cogió las baquetas y le acompaño tocándola y haciendo coros, Jenny, Lauren y yo subimos y empezamos a cantar, ellas los coros y yo con Derek.
La gente aplaudía y cantaba. Cuando se acabo la canción todos estallaron en aplausos y gritos.
Mark dio unos golpes en la batería y Derek comenzó a tocar una nueva canción, yo sonreí y comencé a cantar. El grupo volvía a estar reunido.

La primera vez que tocamos todos juntos llevábamos un año ensayando. Yo había diseñado el vestuario y la decoración para el escenario, Mark y Derek compusieron las canciones y las chicas la puesta en escena planearon. Todo estaba preparado para tocar en la fiesta del instituto.
Pero de lo que más me acuerdo fue de lo de después del concierto. Fuimos todos juntos a la playa, nosotros cinco y los dos chicos que se encargaban de la parte técnica. Nos bañamos, jugamos, cantamos... bebimos. Luego Derek me acompañó a casa y subió conmigo a mi habitación, en mi casa todos estaban ya dormidos.
Cuando entramos en la habitación empezó a besarme con dulzura al principio, lego con pasión, del mismo modo que yo. Me sentía frenética, quería acercarme cada vez más a él, sin poder soportar que su camiseta me separase de él se la quité, el sonrió y me quitó la mía, sin decir nada yo desenganché mi falda y la deje caer al suelo. El me cogió en brazos y me tumbo en la cama. Me recorrió con sus labios, el cuello,  el torso, la barriga, sus manos acariciaron mis piernas y con una acción tan sexy como en las películas me quito los zapatos, antes de tumbarse sobre mí se quitó los pantalones vaqueros y ya simplemente con los calzoncillos se tumbó sobre mí.
Yo solamente quería que nuestras bocas estuvieran juntas, juntarme a su cuerpo todo la que pudiera y sentir su piel junto a la mía…

A la mañana siguiente yo estaba tumbada sobre su pecho desnudo envuelta en sus brazos y él, dormido con la cabeza apoyada en la almohada. Sonreí, era la primera vez que le veía dormido desde que nos conocíamos. Miré el reloj de la mesilla y vi con horror que era más de medio día, pero si mi padre no me había levantado ya significaba que no había entrado en mi habitación antes de  ir al trabajo y que no volvería hasta la tarde. Si hubiese entrado sus gritos se habrían oído en el otro lado del mundo. Volví a recostar la cabeza sobre el pecho de Derek y me volvía a quedar dormida…

Al día siguiente de la fiesta me desperté en mi habitación con Derek a mi lado ya siendo por la tarde. Pero no estábamos solos en la habitación, Mark, Jenny, Lauren, Matt y Marco. Tumbados en el sofá, en el suelo, sobre la alfombra, a los pies de la cama.
Y no solo eso sino que mi habitación estaba hecha un desastre, la ropa tirada, unas botellas vacías y a medio vaciar, restos de patatas fritas y chuches, los envases de unos helados…Un verdadero desastre.
Jenny y Lauren estaban despiertas y parloteando sin parar sentadas en el suelo.
Mark tumbado en el sofá sin la camiseta y abrazando un cojín, tenía la boca abierta y roncaba ligeramente.
Matt estaba tumbado sobre la alfombra blanca de mi habitación y solo llevaba los calzoncillos y Marco estaba completamente vestido hecho un ovillo a los pies de la cama.
-Hola-dijo Jenny al verme despierta-. Tus amigas se fueron a la playa, y una de ellas parecía muy enfadada-.
-Pues vale-.
-¿Vamos a darnos un baño?-dijo Lauren.
-Claro-dije yo poniéndome de pie, me giré le di un beso a Derek en la mejilla mientras Jenny cogía una barra de labios rojo y escribía un mensaje a los chicos en el espejo de mi tocador: “ESTAMOS EN LA PLAYA!!!!”.
Salimos de la casa y fuimos a la playa, donde solo estaban mis amigos y amigas.
Nosotras nos quitamos la ropa que llevábamos y nos quedamos en bikini, suerte que todas lo llevábamos. Mis amigos de la cuidad se nos quedaron mirando mientras echábamos a correr en dirección al agua y nos zambullíamos de golpe.
Estuvimos un rato bañándonos hasta que los chicos llegaron. Vi como Derek se acercaba a Ari y le decía algo en el oído y la cara de perturbación de esta ante sus palabras, parecía sorprendida. Los chicos se metieron en el agua y Derek vino directamente a mi lado, me abrazó y me besó.
-Hola Princesa-.
-Hola Psicopata-.
En ese momento, otra vez en esa playa en brazos de Derek solo podía pensar una cosa… NO ME CREO QUE ESTO ESTE PASANDO.

11/04/2010

Cumple tus promesas (Cap 4)

¿Qué quieres que te regale?...

Pasó un mes más y yo no volví a hablar con Derek desde que la noche en que le dije que le seguía queriendo me quede dormida apoyada en él, y al despertar por la mañana él no estaba. Le vi un par de veces que había quedado con Ari, pero no hablamos.
Cuando me desperté por la mañana el día de mi cumpleaños, a pesar de todo, estaba contenta. Abrí la nevera y saqué una tarta de chocolate que me esperaba desde la tarde anterior y me comí un trozo. Luego con la música al máximo estuve pintando, luego comí pizza y a las cinco Ari vino a mi casa, a partir de ese momento ya no me esperaba nada.
-Ponte esto y no protestes-dijo dándome un vestido y una caja de zapatos.
-¿Qué?-.
-No protestes-.
Le hice caso sonrientemente y me fui a cambiar, era un vestido rojo de escote al cuello y ceñido hasta la cintura de donde caía con vuelo hasta por encima de la rodilla; los zapatos eran unos de tacón rojos  a juego con el vestido.
Ari entró en mi habitación y ella me peino y maquilló.
Luego con los ojos vendado me levó en su coche hasta, no sé muy bien donde, lo próximo que vi fue a un montón de gente gritando al unísono feliz cumpleaños mientras me llenaban de confeti a mí y a ellos.
Era sin duda una fiesta sorpresa…

Después de una larga fiesta a las cinco de la mañana solo quedaron mis amigos, y Derek.
-Toma Ari, es de parte de todos nosotros, menos Derek, que dice que te ha comprado algo él-dijo Ari dándome un paquete envuelto.
Rompí el papel y me encontré con una cámara de fotos réflex de las buenas, una profesional.
-Gracias-les dije.
-Este es el mío-me dijo Derek dándome una gran bolsa de regalo.
De ella saque una cajita de la cual saque unas  gafas de sol, y saque unas diez cajas iguales con diferentes gafas.
-Verdaderamente no te las he comprado, creí que querrías recuperarlas-.
-Te has colado en mi casa de nuevo-le dije.
-¿Yo? Nunca-dijo él riéndose.

Me acuerdo aun de mi primer cumpleaños junto a Derek.
-Ven, tengo algo para ti-.
-¿Para mí?-.
-¿Conoces a alguien más que hoy cumpla hoy años?-.
Me guió hasta la playa tapándome los ojos con las manos, de repente me cogió en brazos, y siguió andando, cada vez oía con más claridad las olas al romper contra la arena, y de repente él me tiró al agua.
-¡¡DEREK!!-.
Después de estar un rato bañándonos, nos fuimos a la arena entre risas. Nos pasamos el resto de la tarde en la playa y al final me dijo:
-Tengo otra sorpresa para ti-.
-No sé si soportaré otro baño a traición-dije dándole un golpe en el hombro.
-Te prometo que esta vez no hay agua de por medio, deje la sorpresa en tu habitación-.
Me giré para mirarle y salí corriendo en dirección a mi casa subí a la carrera a mi habitación y él me siguió, mi padre por suerte no estaba, ni mi hermana.
Entré en  mi habitación y me quedé estupefacta cuando vi en una de las paredes de mi habitación, en la que estaba la puerta de mi armario una estantería con todas mis gafas de sol colocadas en ella en un perfecto orden.
-¿Cómo…?-no pude acabar la pregunta ya que él me respondió antes de eso.
-Tú hermana me ayudo, y tu padre, pensé que como siempre tienes las gafas de sol tan descolocadas te vendría bien-.
-Gracias-le dije y me giré hacia él, él me envolvió en sus brazos.
-De nada-.

-Recuperarlas, colarte… ¿cómo?-dijo Ari verdaderamente confundida.
-Verás, cuando me fui de viaje a ver a mi familia… Bien pues me fui a la playa donde viví hace años, me colé en casa de Aurora y le cogí sus gafas-.
-Te colaste, como solías hacer, y ¿cómo sabías que estaban ahí?-.
-Se ve desde mi habitación, y vuelvo a menudo para acordarme de ti-dijo mirándome de una forma que me recordó a aquellos años pasados.
-¿Os conocíais?-dijo Ari un tanto enfadada.
-Pues, la verdad, es que sí-contesté yo mientras me ponía unas gafas de sol.
Ari me miró con una mirada de odio y sorpresa y luego miró a Derek con esa misma mirada con un noventa por ciento más de odio. Él hizo mi misma acción, se puso sus gafas de sol y dijo:
-La verdad, es que fuimos novios-.
Ari me volvió a mirar y yo me gire y comencé a meter las gafas y los demás regalas en las bolsas y cajas.
-¿Cómo? ¿Y no me lo dijisteis?-.
-Pues no, no te lo dijimos-dijo Derek girándose y ayudándome a guardar las cosas.
-Bueno, me voy-dijo dándose media vuelta y dirigiéndose a la puerta.
-Ari, no te pongas así venga-le dije yo girándome hacia ella.
-No quiero que me vuelvas a hablar-me dijo mirándome por una última vez con una mirada cargada de odio.
-Me siento mal-dije.
-Lo sé, ¿bailamos?-me dijo Derek sonriente.
-Mira que eres- dije cogiéndole la mano que me tendía, la verdad es que todos nos estaban mirando, pero no nos importo lo más mínimo lo que pensaran.

Eran las ocho de la mañana y nosotros seguíamos allí, nosotros dos y unos cuantos más. Teníamos la música puesta a todo volumen mientras se suponía que hacíamos la limpieza del local cuando alguien entró y dijo:
-Me parece muy, pero que muy mal, que no me invitaras, eh-me giré y miré con ojos de sorpresa a mi viejo amigo. Seguía igual que siempre, el pelo castaño despeinado y tapándole los ojos, la camisa un poco arrugada y los botones de arriba desabrochados, unos vaqueros y unas zapatillas de tela. Sus ojos oscuros enmarcados a la perfección por sus largas pestañas.  Sus labios siempre sonrientes desprendiendo alegría por toda su cara.
-¡¡MARK!!-grité saliendo corriendo y saltando en sus brazos.
-Mi niña-me dijo él.
-Pero, ¿qué haces tú aquí?-.
-Le invite yo-dijo Derek acercándose a nosotros-. ¿Qué hay tío?-.
-Bien, nada nuevo-le contestó Mark-. Pues ya ves Auri, llame el otro día a Der para ver cómo le iba y eso, y me dijo lo de tu fiesta sorpresa y tal y se me ocurrió darte una sorpresa por mi parte-.
-Gracias-le dije volviéndole a abrazar.
-Por cierto, Aurora, deberías dormir un poco-dijo Derek-. Venga, te llevo, que yo tengo que volver a mi casa también-.
-Mark, ¿te quedas en mi casa?-.
-Esperaba que me lo pidieras-me dijo y los tres salimos por la puerta.

-Derek, él es Mark-.
-Hola, así que eres el que me ha robado al amor de mi vida-le dijo este con mirada y tono de odio.
-Em. ¿Qué?-.
-Jaja, Mark me parto. Pobre,  no le gastes esas bromas aun-.
-Cari, si no se las gasto ahora no se las podre gastar nunca-me contestó Mark.
-Anda toma y calla-le dije dándole una revista-. Página diez, ese tío es tu tipo esta todo cachas-y mientras tanto me senté a su lado y Derek al mío.
-O sí cielo, pero mira como esta. Me lo como ya mismo sin pan ni nada, aunque es un poco gamba, que te parece si le quitamos la cabeza-dijo poniendo cara de pensar.
-Le podemos poner la cabeza de este otro-le dije quitándole la revista y enseñándole la foto de un chico unas página más allá.
-O sí, totalmente de acuerdo, osea, pero ya sabes que prefiero a los rubios. Los de pelo oscuro para ti cielo-.
-Que amable por tu parte, siempre intentas que todos los chicos guapos se vayan a tu lado de la acera-.
-No todos, ese guapo que esta a tu lado te lo dejo-dijo antes de estallar en una carcajada.
-Muy amable por tu parte la verdad.
-Claro que sí, soy la amabilidad en persona-.
-No lo pongo en duda-.
-Y oye Derek, que sepas que siempre te guardare un profundo y disimulado rencor por alejar a Auri de mi lado-.
-Bueno, mientras no te enamores de mí, sobreviviré-.
-Como ya he dicho, me van los rubios-.
-Y tu novio viene por ahí hacía aquí así que no hablamos de ligar-dije yo guardando la revista en mi bolso.

Me desperté a las ocho de la mañana, del día siguiente. Y Mark seguía dormido a mi lado, seguramente él llevara más tiempo que yo sin dormir.
Me fui a la cocina y con un café recién hecho en la mano me puse delate del lienzo de mi caballete de pintura con el pincel en la otra mano y me puse a terminar un cuadro que hacía años que no seguía. Mark y yo sentados en un banco, tenía la foto del mismo pegada en el caballete para verla.
Al cabo de una hora o así llamaron a la puerta. Fui a abrir y ahí estaba Ari.
-Me ha costado mucho venir, pero…mira somos amigas, esto no puede acabar con nuestra amistad, pero que vayas detrás de mi novio…no me gusta….- Ari comenzó a hablar ella sola y no me permitió interrumpiera cuando Mark salió del dormitorio solamente con los pantalones.
-Hola Cari- me dijo dándome un beso en la mejilla.
-Hay café en la cocina-.
-Que bien me conoces-.
-Pues…nada yo me voy y te dejo con tu chico-dijo Ari saliendo disparada.
-Creo que se piensa que somos pareja-le dije a Mark.
-Mejor para ella-dijo él encogiéndose de hombros.
Mark trajo una taza de café también para mí y mire hacía el lienzo que había en el caballete…
-Qué bonito, te acuerdas de mí de vez en cuando, aunque aun no hayas acabado ese cuadro-.
-No tenía valor, me hacia acordarme de ti y me ponía a llorar, separarme de ti fue algo duro, pero no podía seguir allí, todo me recordaba a él-.
-Y él está aquí ahora-.
-Y sale con mi amiga, la de antes-le dije sentándome en el sofá-. Vosotros dos mantuvisteis el contacto-.
-Sí-dijo él, como contestándome a una pregunta-. Me preguntaba por ti la mayor parte de las veces, antes de irse me pidió que te cuidara y vigilara.
-¿Esa era la razón por la que me llamabas?-.
-No, te llamaba porque te quiero y de paso le hacía un favor, no es tan malo, aunque a veces lo parezca, Derek en el fondo es bueno-.
-Hace un mes le dije que le seguía queriendo y desde entonces no habíamos hablado hasta ayer, y su novia se enfado con nosotros-.
-Normal, mira que no decirle nada-.
-Cuando le vi otra vez sentí que me moría de alegría, pero cuando se beso con Ari, me moría y no de felicidad. Me hizo daño hace tiempo, y ahora puede volver a hacérmelo-le dije mirando hacía la pared e intentando no echarme a llorar.
-No te preocupes, todo se arreglara-dijo abrazándome.

Mark había decidido quedarse un par de semanas, en realidad un tiempo indefinido, conmigo. Pasaron unos días cuando Daniel y Ari nos quisieron dar a todos una sorpresa organizando aprovechando un puente para hacer un viajecito a la playa, habiendo alquilado hotel y todo. Ari como creía que salía con Mark también había invitado a este. La sorpresa que nos llevamos Mark, Derek y yo al reconocer el paisaje de nuestro pueblo…
-Auri, Der mirad, el banco en el que habían atada a aquel chico del insti…-.
-Joba, han cerrado la heladería de la plaza, ahora hay una mercería-dijo Derek.
Yo no comentaba nada, simplemente miraba por la ventana hasta que llegamos al hotel…
-¡¿Cómo que están sin habitaciones?!-no paraba de repetir Ari exaltada con el encargado de la recepción del único hotel del pueblo.
-Pues ha habido una inundación, y las habitaciones están inutilizables-explicó él por enésima vez.
-Yo paso-dijo Derek de repente-. Me piro a mi casa-anunció.
-Lo mismo hago yo-dije entonces.
-Yo iré a hacerles una visita a mis padres, no sea que les moleste que no les avise de que estoy aquí-dijo Mark.
-¿Qué?-dijeron todos.
Y es que durante el camino en el coche aparte de  nosotros tres estaba Ari, que se paso la mitad del camino dormida, incluida la llegada y no se había enterado de nuestra conversación.
-Si os queréis venir chicas-les ofrecí yo.