Lo haré, porque tú me lo pides…
La primera vez que oí tocar a Derek eran las dos de la madrugada. Hacía calor y tenía la ventana abierta y el tocaba desde su habitación, que estaba enfrente a la mía.
Era una melodía alegre tocada con una guitarra. Me levanté de la cama y descalza y en pijama me acerqué a la ventana. Esperaba que estuviera en su habitación, tocando…pero estaba en la terraza, así que yo salí a la mía, y le dije:
-Tocas bien para ser un Loco Asesino-.
-Hola Reina de la Noche-.
-¿Reina de la noche? Ese mote es nuevo Psicópata-.
-Lo sé. Esto es para ti, aunque aun no la acabé-me dijo y comenzó a tocar…
Me desperté por la mañana tarareando esa melodía, eso me ponía nerviosa. Pero era sábado y no había probabilidades de que me cruzara con él. Contesta con este pensamiento me fui a la ducha, y cuando aún no había saludo llamaron a la puerta, me envolví en la toalla y fui a ver quien era.
Abrí la puerta y la volví a cerrar.
-Aurora, espera-dijo él.
-NO-dije yo tratando de cerrar la puerta.
No pude cerrarla y él entró en mi apartamento y cerró la puerta.
-¿Por qué mentiste a Ari? Dime, ¿por qué?... –me preguntó él, me miró e hizo una nueva pregunta-¿Qué haces en toalla?-.
-No quiero que Ari se entere de lo nuestro-.
-Ari, entre nosotros no hay nada-dijo él.
-Pero lo hubo Derek, lo hubo, en un tiempo, y no quiero que lo sepa, se pondría paranoica. Y tú deberías saberlo, eres su novio-.
-Aurora, la estamos mintiendo-.
-¿Y qué? ¿Qué más dará mentir?-.
-Yo no quiero mentir, no me gusta mentir y tú lo sabes-.
-Ya, claro, no te gusta mentir, es cierto, tu promesa la cumpliste, perdóname que me enfade pero creía que sería de otra manera, ¿eh? Tú perdóname señor no me gusta mentir, pero eso es lo que mejor sabes hacer-.
-No me eches en cara lo ocurrido en el pasado, no era mi intención mentirte, te lo explicaba en la carta-.
-Ya, una carta. Rompiste por teléfono, por teléfono Derek. Es de todo lo que has hecho en tu vida lo más reprobable -.
-No digas eso ni en broma. Sabes todo por lo que pasé, no me eches en cara cosas Aurora-.
-¿Qué no te reproche? Te llamé Derek, te llamé. Te llamé y no me cogiste ni una vez, eso es reprobable, y lo sabes, que no lo quieras aceptar es otra cosa-.
-Aurora no te cogí porque…-.
-¿Sabes lo qué te digo?- le interrumpió ella-. Me da igual, vete, lárgate y haz lo que te venga en gana, por mi como si compones canciones-.
-Aurora, por favor, tenemos que hablar…-
-No, tú y yo no tenemos nada de qué hablar, ni ahora ni en ningún otro momento, porque tú y yo terminamos hace tiempo. Vete…Vete Derek…-
-Aurora, yo-.
-¡¡VETE!!-dije antes de salir corriendo hacia mi habitación y encerrarme dentro. Oí como Derek se iba y comencé a llorar…
-Bonita canción la de anoche-le dije sentándome a su lado en la arena.
-Te has perdido el amanecer-.
-Me quedé dormida, me despertaste por la noche. Y tú, ¿es qué no duermes nunca Psicópata?-.
-Yo duermo poco-.
-Eres raro. Me voy a dar un baño. No mires mientras lo hago o pensaré que eres un mirón-le dije sonriendo, me quité el vestido y me quede en biquini, me quité las gafas de sol y se las puse a él.
Cuando salí del agua él estaba tumbado en la arena con mis gafas de sol puestas, sonreí y me tiré empapada como estaba sobre él y le quité las gafas.
-¡Ah! ¡Oye! Que estaba dormido, y además estas mojada y me has empapado-dijo enfadado.
-Lo sé-le dije sonriente.
-Ahora verás-dijo, rodó sobre sí mismo y me llenó de arena que se me pegó al cuerpo.
Me había vestido y estaba con un pincel con pi tura roja en la mano… hacía líneas que iban tomando forma y terminé dibujando una rosa, me estaba planteando quemarlo cuando sonó mi móvil. Era Daniel.
-Dime Dan…-
-Estoy en la piscina, ¿por qué no te acercas?-.
-Bueno, me pasaré…ahora te veo-.
-Vale-.
Colgué y miré el cuadro por última vez antes de dejar el pincel e ir a cambiarme, me puse un biquini y cogí las cosas de la piscina, y fui para allí.
Mientras conducía hacia la piscina pública puse la música a todo volumen. Al llegar fui directamente junto a Dan.
-Hola-.
-Hola Aurora. También llamé a Ari, vendrá con su chico-dijo sonriente.
Estaba planeando desesperadamente como salir de ahí cuando llegaron.
-¡Aurora!-gritó Ari. A su lado Derek llevaba un bañador negro y una camisa blanca, como el primer día que le vi, también llevaba unas gafas de sol.
-Hola chicos-dije yo con cierta dificultad. Iba con un vestido blanco y las gafas de sol.
-Bonitas gafas Aurora-me dijo Derek sonriendo con malicia al pasar por mi lado.
-Lo mismo digo, Derek-le contesté yo al cumplido.
Gran parte de la tarde la pase tratando de evitar a Derek, huía de él… Pero era como si él me siguiera, era imposible no cruzarme de él, también es cierto que estábamos en un recinto no muy extenso.
El peor momento fue cuando me vi forzada a mantener con él una conversación…aunque los demás también participaban la tensión era altamente palpable.
-Yo vivía en una casa a pie de playa, estuve viviendo ahí un año entero de mayor y cinco cuando era más pequeño. Por eso prefiero la playa a la piscina-contestó él a una pregunta, la contestación de Ari fue peor.
-¡Anda! Como Aurora, ella también prefiere la playa y también vivió en una casa como la tuya, a pie de playa-dijo con incredulidad, yo miré al suelo escondida tras las gafas de sol.
-No, seguro que ella prefiere la playa por otros motivos…-dijo Derek con esa sonrisa picara suya-…Seguro que en la playa conoció al gran amor de su vida-bajo mis gafas de sol abrí los ojos como platos, ¿Cómo narices soltaba algo así? ¿Tan importante se creía? ¿O era que se quería meter conmigo? Me daban ganas de pegarle…No me había dado cuenta, pero eso había hecho, un auto reflejo del pasado...
-Eres un psicópata loco que te quede bien claro, y que te crees que yo soy como una de esas chicas a las que les encanta un lugar por un chico. Yo soy mejor que eso-le solté.
-¿Qué no? Te apuesto lo que quieras Princesita de Platico a que llevo razón, seguro que era un chico atractivo de pelo negro que te robo el corazón y que…-
-Vamos un fantasma más-le corte yo-. Uno como tú-.
-Dime eso sin las gafas-.
-Y que más-.
- Yo lo haría si tú me lo pidieras princesita-me dijo, y esas palabras me transportaron en el tiempo…
Eran las fiestas del pueblo, la feria estaba instalada en un descampado cercano a la playa, norias, algodón de azúcar, regalos…
-¡Me encantan las ferias!-dije dando vueltas en la arena como una bailarina mientras nos dirigíamos a la fiesta.
-Eres como una niña pequeña emocionada-.
-No soy pequeña-.
-Puede, pero lo pareces, al menos cuando haces eso. ¿También vas a comer algodón de azúcar?-.
-Claro, y tú también-.
-No, no lo creo-.
-Ya verás cómo sí-.
-Tú verás cómo no-.
-Jaja, y que más-.
-¿No me crees?-.
-Bueno, no comerás algodón, pero… ¿una vuelta en la noria?...Conmigo-.
-Bueno, lo haré, porque tú me lo pides-.
Le estaba dando la vuelta en ese momento, gracias a dios, porque me había ruborizado…pero al fin conseguí contestar:
-Vas a hacer que me sienta importante, como todo un Psicópata-.
-Es lo que soy, al fin de cuentas-.
-Aurora, déjame tus gafas anda-me dijo Ari.
-No-le contesté, enfadada por el recuerdo.
-¿Por?-dijo enfadada ella también.
-Porque me molesta el sol-le dije yo y me tumbe en mi toalla.
-Toma anda, te dejo las mías-dijo Derek ofreciéndoselas.
-No, las tuyas son de chico-dijo Ari.
Derek se quedó con la mirada perdida, ¿estaría pensando en el mismo recuerdo que yo?
-¡Mira! ¡Gafas!-grite yo corriendo por el recinto de la feria hacia un puesto de suvenires.
-Aurora, ¡no grites!-dijo él siguiéndome.
-A ver… ¿Cuáles me quedarían bien? Dame tu opinión de psicópata.
-Veamos, ¿no tienes ya demasiadas gafas?-.
-No-dije seriamente poniéndome unas gafas rayadas.
Él levantó las cejas.
-Bueno, tengo muchas…Pero las uso, y me gustan…-.
-Te escondes tras ellas-dijo él.
Yo me quedé quieta y miré al suelo, tras un rato contesté…
-Puede ser-.
-Estas te quedarán bien-dijo él pasándome unas gafas de sol negras.
Me las puse y miré para él. Él me espera a traición para sacarme una foto con el móvil.
-¡DEREK!
-Pero si sales muy guapa…-dijo él entre risas mientras le pegaba, él echó a correr alejándose de mí como si estuviera huyendo, yo le seguí… Corrimos hacia la playa y al final él me cogió y me levanto en el aire-. Y además acabas de robar unsa gafas-.
Me quedé callada un momento y luego grité:
-¡Ha sido culpa tuya!-.
-Ya ya, acabas de robar unas gafas para ti, mira que eres mala-dijo él sentándose en la arena divertido.
Sonreí, me quité las gafas, se las puse y me senté a su lado.
-Ahora son tuyas. Tú las has robado-.
-¿Me quedan bien?-preguntó posando en plan modelo.
-Claro que no-.
-Toma-dijo el dándome sus gafas, que llevaba en el bolsillo de la camisa-. Ahora son tuyas-.
Se las cogí y me las puse.
-Venga, saquémonos una foto-.
-No-.
-Sí, venga, por favor-dije arrodillándome en la arena para mirarle a la cara tras las gafas de sol.
-No que yo salgo muy mal-.
-Venga, por mí-.
-Lo haré, porque tú me lo pides-dijo sonriente sacando su móvil, yo saque a la vez el mío… Me sentó encima suya cogiéndome por la cintura para la foto… Las luces de la feria nos iluminaban desde detrás…
-Venga, sonríe-dijo él.
Nos sacamos varias fotos, una en la que los dos mirábamos al los móviles, una en la que él me miraba, una en la que yo le pegaba… Pero hubo una que de improvisó, él me besó…
Me besó de golpe, durante unos segundos junto sus labios con los míos.
-Mira que foto tan graciosa-.
-Derek, ¿me has besado para la foto?-dije procurando esconder mi nerviosismo y los latidos alocados de mi corazón.
-No-dijo sin más-. Venga, vamos a la noria, te lo prometí-se levanto y me tendió la mano para ayudarme a levantarme y echamos a correr en dirección a la noria, pensando en aquel beso yo, los pensamientos de él siendo un enigma…
Me había perdido en mis pensamientos y no me había dado cuenta de la conversación…Pero Derek estaba mirando algo en su móvil… Y Ari se puso detrás de él para mirar que era y se enfadó.
-¡¡¡¡ ¿Quién es esa?!!!!!-preguntó enfadada, ¿qué estaría viendo Derek?
-Una antigua amiga-contentó él simplemente.
-¡Y por eso la besabas de noche!-dijo ella enfadada cogiéndole el móvil-. No me digáis que esto no es más que una foto con una amiga-Ari giró el móvil y nos enseñó la foto a todos… Era la foto de Derek y mía, nunca agradecí tanto el llevar gafas de sol y el no parecer yo en una foto aunque la ausencia de luz en la foto ayudaba.
-Ari, dame mi móvil-dijo Derek calmadamente levantándose.
-No, vamos a ver tus fotos-ella seguía enfadada, intentó ver otras fotos, pero no contaba con algo, las carpetas necesitaban contraseña para abrirse.
Derek le quitó el móvil de las manos y se fue. Ari creyó que enfadado, yo sabía que no, solo molesto y frustrado.
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