10/24/2010

cumple tus promesas (Cap 3)

Me gusta cómo te queda el blanco…

Estaba una tarde en casa pintando un poco sobre un lienzo, que aun seguía en blanco la verdad, cuando me sonó el móvil. Me habían mandado una foto.
Ari me había mandado una foto suya y de Derek y me preguntaba si me gustaba. Me quedé mirando la foto un rato… Luego dejé el móvil sobre la mesa y cogí el portátil, me senté en el sofá y abrí la carpeta con las fotos, abrí una carpeta donde ponía AD, introduje la contraseña y un montón de fotos de Derek y mías del tiempo en el que estuvimos junyos aparecieron en la pantalla. Abrí una en la que solo salía Derek, salía muy guapo, nada que ver con la foto que Ari me había mandado en la que Derek no salía para nada tan bien como podía salir.
Deje el portátil sobre el sofá y me acerqué al lienzo, cogí un pincel, lo moje en pintura azul y pinté él mar dándole diferentes tonos… Luego pinté la arena de la playa…Después a dos figuras, sentados mirando al mar, un chico y una chica cuyas sombras se proyectaban sobre la arena dorada…y por último el cielo rojo del atardecer…era un recuerdo…  Me había puesto perdida mientras pintaba la verdad, la camisa vieja que llevaba sobre una básica blanca era ahora de más colores que el negro y mis shorts tenían una mancha amarilla. Estaba mirando el cuadro cuando sonó el timbre.
Al abrir la puerta ahí estaba Ari, iba con un vestido negro, tacones y maquillada.
-Hola, nos vamos de fiesta vístete-.
-Un momento-le dije dejándola entrar, ella pasó al salón y yo me fui a mi habitación a cambiarme, me había olvidado por completo de que había una fiesta.
-Se te había olvidado, ¿no?-dijo ella sentándose en el sofá sin lugar a dudas, pero me di cuenta de algo, el portátil. Estaba en shorts y sujetador cuando fui al salón y cerré la tapa del ordenador, ella aun no debía de haberlo visto, o se hubiese enfadado…
-Ari, no sé que ponerme, ven a ayudarme-contra eso no tenía nada que hacer, ella llegó antes que yo a mi habitación y me abrió el armario comenzando a dialogar consigo misma.
-De negro voy yo, asó que no… El vestido negro va  a ser demasiado para hoy, es una fiesta más bien un poco informal, pero este vestido tuyo violeta casi que es demasiado informal…-siguió rebuscando en el armario y al final me sacó un vestido blanco de tirantes, que me puso con un cinturón marrón, unas sandalias plateadas de tacón, me puso un fular muy fino de color azul al cuello y me escogió unos pendientes, luego me sentó en una silla y ella se encargó de apartarme el pelo de la cara con unas pinzas y ponerme una flor blanca pequeña enganchada en una de ella… Luego cogiendo mis cosméticos como si de los suyos se trataran me maquilló, en menos de veinte minutos estuve lista, cogí un bolsito plateado y metí mi móvil, la cartera y las llaves de casa, ya que esa noche conduciría ella.

Aun llegamos a tiempo a la fiesta habiéndome olvidado de ella e improvisando el vestuario. Nuestros amigos nos esperaban en la puerta del local… Nos saludaron y no había pasado ni un minuto cuando llegó Derek.
-¡Derek!-saludó Ari entusiasmada.
-Hola Ari, que guapa que estás-dijo él acercándose a ella y besándola en los labios.
-Gracias-dijo ella coqueta-tú tampoco estás mal… Anda, vamos a dentro-Ari se encaminó la primera y se puso a hablar con una amiga y Derek se quedó a mi lado, se acercó a mi oído y me dijo en un susurro:
-Te queda muy bien el blanco, aunque claro tú eso ya lo sabes-dijo sonriente mientras me deja entrar a mi primero. Aquello me hizo recordar, como la mayoría de sus palabras…

 -Hola Psicópata-le dije sentándome a su lado en la playa.
-Hola…-dijo él mirándome-. ¿Tú siempre vas de blanco?-me preguntó inquisitivo.
-Si sabes, es que como el otro día no iba de azul cuando quedamos, pues claro-.
-Bueno, era una pregunta inocente, era curiosidad-dijo él tumbándose… Llevaba puestas las gafas de sol que le di el día de la feria.
Abrí el bolso y saqué mi cámara de fotos, y le saqué una sin que se enterara.
-Saliste muy guapo-le dije mirando la foto en la pantallita de la cámara.
-¡OYE! ¡Me sacaste una foto!-dijo él sorprendido y enfadado.
-No, sabes, es de broma-.
-Ven, déjame la cámara-dijo tendiéndome la mano para que se la pasara.
-No me gusta que me saquen fotos-me quejé.
-Me da igual-dijo él cogiéndome la cámara rápidamente.
Me enfocó con ella y me sacó una foto.
-Sales guapa-admitió el mirando la foto.
-Oh, eso es lo más parecido a un cumplido que sacaré de ti-dije sarcástica, y me eché a reír, él me sacó más fotos mientras me reía.
-¡No! ¡Quieto! ¡Para!-.
-No, sales muy bien, hoy harás de modelo para mí-dijo él sonriente.
-No-.
-Venga, por favor-se quitó las gafas y me miró a los ojos.
-Bueno, vale-terminé cediendo-. Pero que no las vea nadie nunca-.

Estaba bailando con Daniel, cuando Ari y Derek se acercaron a nosotros, Ari estaba obligando a Derek a bailar, y el ponía muchos reparos a hacerlo.
-Ari, no me gusta bailar-decía él una y otra vez.
-Me da igual, yo quiero que bailes conmigo, que yo ya sé con otras chicas si que bailas-dijo ella. Derek me miró y se puso a bailar con Ari.
Estaba a punto de recordar algo, pero no tenía ganas de aguantar los recuerdos de aquella época en ese momento, así que use un remedio que sabía que funcionaba, deje a Dan bailando y me fui hacia la barra, cogí una copa y me la bebí de golpe, y después otra, y otra más, y luego ya, me fui a seguir bailando con Dan.
Estuve bebiendo y bailando toda la noche y a las tres de la mañana ya estaba más que borracha.
-Aurora, no deberías beber más-me dijo Ari preocupada.
Una parte de mi no quería beber más, pero otra sabía que así conseguiría olvidarme de todo, así que pase de ella y me bebí una copa más…
Después de unas pocas más estaba tirada en un sofá del local de la fiesta y Ari estaba a mi lado.
-Aurora, venga, te llevaré a casa…-decía tratando de levantarme.
-No, Ari, ya la llevo yo, que me iba ya, tú quédate si quieres-dijo Derek cogiéndome en brazos pasando un brazo por debajo de mis rodillas y otra por m espalda, entrelacé mis brazos en su cuello y apoyé la cabeza en su pecho…y no sé porque comencé a llorar.
Me llevó hasta su coche, el fresco de la noche me sentó bien, me sentó en el asiento del copiloto y el ocupo el lugar del conductor, fue directamente hasta mi casa, me volvió a coger en brazos y abrió la puerta con las llaves que sin lugar a dudas había cogido  de mi bolso. Me llevó a  mi habitación y me tumbó en la cama.
Me quitó las sandalias y el fular y me tapó con las sabanas… Me besó en la frente y se iba a ir pero le dije, no sé aun por qué.
-Quédate conmigo-él sonrió y se tumbo a mi lado rodeándome entre sus brazos, y comenzó a cantar una canción, de esas muchas que tocaba por las noches en la casa de la playa.
Así, en sus brazos, me quedé dormida…

Una noche me quedé dormida escuchando cantar a Derek desde su terraza, yo tenía la puerta de la terraza abierta… Soñé con él, con el único memento en que me había besado, cuando me había estado sacando fotos, cuando nos bañamos en la playa…
Mi gran sorpresa fue al despertarme en mitad de la noche ver que él estaba tumbado a mi lado.
-Hola-dijo él todo tranquilo.
-Eres un Psicópata de verdad-le dije.
Él me abrazó en la noche y me besó en la frente.
-Me apetecía hacer esto-.
-Bueno…la próxima vez avísame-le dije.
-No, así es más divertido-.
-Ya, y que más-.
-Creía que querrías verme-dijo él-. Pero si me equivoco, nada, yo me voy-dijo él levantándose.
-¡No!-le dije reteniéndole por el brazo.
-Bueno, si me lo dices así-.
-Oye, ¿cómo has hecho para colarte en habitación?-.
-Por la terraza-.
-Todo un psicópata-.
-Seguro que sí-
Se tumbó de nuevo en la cama y me rodeó con los brazos, yo apoye la cabeza sobre su pecho.
-Sabes…no me desagrada que te cueles en mi habitación, Psicópata-le dije sonriendo.
-Tomo nota-dijo él asintiendo con la cabeza.
-Oye, ¿cómo se te ocurrió lo de colarte en mi habitación de noche?-.
-Lo soñé-dijo él.
-Ah, que bien-.
-Soñaba que te abrazaba, que te veía dormir…que te besaba-dijo mirándome fijamente.
-¿A sí?-le dije acercándome a él, juntando un poco más nuestras caras.
Él asintió y recorrió la poca distancia que separaba nuestras bocas para besarme. Fue un beso que comenzó suavemente y poco a poco fue cobrando intensidad.
Me di la vuelta para quedar tumbada encima de él en vez de tener mi espalda apoyad a en él. Él me atrapó delicadamente entre sus brazos aunque a la vez ese abrazo tenía una gran fuerza, como si no me fuese a dejar ir nunca.
Mi corazón se volvió loco y comenzó a latir como si emprendiera una carrera.
Después de ese beso vino otro, y tras ese otro más…

Me desperté tumbada en mi cama aun vestida y con un dolor de cabeza horrible. Me levanté de la cama mientras los recuerdos de la noche pasada iban volviendo a mi cabeza, mi borrachera, Derek llevándome a casa… ¿Yo pidiéndole a Derek que se quedara? Ese me pareció inverosímil. Fui a la cocina y me encontré en la mesa un trozo de papel doblado por la mitad en el que ponía:
Me he tenido que ir, tenía algo que hacer, espero que la cabeza
No te duela mucho, de verdad. Luego te llamare para ver cómo estás,
Pero no te preocupes que no hiciste ninguna locura en la fiesta.
Derek
Genial, de verdad le había pedido a Derek que se quedara por la noche.
Fui al salón y descubrí que mi ordenador estaba encendido. Lo cogí y vi que en efecto Derek había conseguido encenderlo, pero claro, que él adivinara la contraseña no era nada difícil.
Cogí un lienzo aun en blanco y lo puse sobre el caballete en mitad del salón, cogí un pincel y comencé un nuevo cuadro, una chica con un vestido blanco en brazos de un chico de camisa negra, ambos con gafas de sol.
Llevaba un buen rato durmiendo cuando mi móvil sonó, era Ari…
-Hola-le dije al descolgar.
-¿Estás bien?-.
-Sí, aunque me duele la cabeza-le dije mientras seguía pintando.
-¿Estas ocupada?-.
-Estoy pintando-le contesté, sabía que ella eso no lo interpretaría como estar ocupada.
-Vale, voy para allí en un rato-.
-Vale, te veo-le dije antes de colgar y lanzar el móvil sobre el sofá.
Al rato sonó el timbre.
Fui a abrir convencida de que sería Ari, pero en vez de ella Derek estaba ahí.
-Café con leche y mucho azúcar-me dijo tendiéndome un vaso para llevar.
-Debes irte, Ari va a venir-.
-Vale, me iré, pero tomate el café-dijo mientras se daba la vuelta para marcharse después de que cogiera el café, aunque se volvió a girar y añadió-. Bonitos cuadros-y sonriente se marcho mientras se ponía las gafas de sol.
A los dos minutos llegó Ari.
-Hola-dijo entrando.
-Hola-.
-¿Sabes? Derek no es tan bueno como aparenta-dijo ella sentándose en mi sofá.
Ari era una buena amiga, pero cuando le preocupaba algo no podía dejar de hablar de ello con todos sus amigos, y había ido a mi casa para contarme sus problemas de pareja.
-Yo le quiero mucho y estoy segura al noventa y nueve por ciento de que él también me quiere a mí, pero es que  su comportamiento hay veces que no me gusta nada. Ayer por ejemplo, me dejo tirada, vale que fuera para ayudarte a ti, pero aun así, me dejó tirada…-Ari parecía estar verdaderamente enfadada por ese hecho-. O desde que vino aquí, que parece distante conmigo, como si estuviera siempre pensando en otra cosa, pero lo que de verdad me preocupa es que sea otra chica, y es que nunca consigo saber lo que él está pensando… Es mega frustrante, enserio. Pero no sé si es paranoia mía o es que  de verdad existe un problema… No sé la verdad. ¿Tú qué crees?-.
-Creo que te estás creando la confusión tú sola, ¿o acaso Derek te ha dado motivos para que dudes? Ari, no le des tantas vueltas al asunto-.
-Pero no sé, también es la forma en que se comporta conmigo, le noto distante en la forma de mirarme, abrazarme, besarme…-.
-Pues eso si que no lo sé-.
-¿Ningún chico te ha besado de una forma que dijeras, lo hace por hacer, no siente nada?-.
-No, solo he besado a cuatro chicos, y la que lo hacía sin sentirlo de verdad era yo-.
-¿Nunca has sentido algo por un chico?-.
-Sí, por uno, hace algunos años-.
-¿Qué pasó?-.
-Se fue, sin dar explicaciones ningunas-.
-Lo siento-dijo ella poniendo una mano en mi hombro.
-Pero sabes, lo he superado, o al menos eso creo, ya no estoy segura de nada-dije intenta no parecer afligida, pero la verdad es que una lagrima se escapó de mis ojos.
-Aurora, lo siento mucho, vine aquí contándote mis penas y la que necesitaba a una amiga eras tú-.

Ari se quedó en mi casa el resto del día, y yo no me pude relajar como hubiese querido, pero en muchos momentos con no escucharla era suficiente, la verdad es que me animó un poco el tenerla por ahí, pero lo que quería era quedarme a solas y cuando Ari se hubo ido, cogí mi ordenador y de entre las fotos y videos que tenía de aquel inolvidable verano puse un video que me encantaba en particular. En él salía yo caminando por la arena a la orilla del mar y las olas me mojaban los pies descalzos y la brisa alborotaba mi pelo y hacía volar mi vestido blanco.
-Aurora, a ver, di lo que más te gusta de mi-se oía la voz de Derek mientras se acercaba la cámara hacia mí.
-Lo siento, pero no hay nada que me guste de ti-le decía riéndome.
-Me has herido-decía fingiendo él.
-Oh, vamos, tu orgullo lo superara, sobre todo porque no es que me guste algo de ti, si no que todo de ti me encanta- dije mirándole a los ojos tras mis gafas de sol…

Derek bajó la cámara, posó su mano en mi cara y sonriendo dijo:
-Te quiero, no sé cómo ni por qué, pero te quiero mucho- y entonces me besó, y aun recuerdo el calor de sus labios, su sabor, la dulzura de aquel beso…y tras él lo que dijo:
-Me gusta como te queda el blanco…-y me volvió a besar.

Cuando me quise dar cuenta estaba llorando. Pase unos minutos llorando en el sofá y entonces sonó el timbre. Fui a abrir y ahí estaba Derek con cara de preocupación:
-Tenía un mal presentimiento-me dijo con cara seria mientras cogía con su dedo índice una lagrima de mi mejilla. Me aparte y le deje pasar y él cerró la puerta tras de si.
-Te quiero, te sigo queriendo-le dije rompiendo a llorar con más intensidad, él me abrazó y me cogió en bazos acunándome.

1 comentario:

  1. oooooooooooooooooooooohhh
    k bonitooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!! xdxdxd

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